viernes, 17 de agosto de 2007

Primer dia en Paris

16 de agosto

Amanecí a las 7:00 y ya había salido el sol, que ayer se había puesto a eso de las 21:00. Bajé a desayunar y me comí todo, el yogur me sobró y lo guardé para más tarde. Antes de arrancar mis vueltas volví a llamar por la valija, y aparentemente la encontraron (estaba en Paris) e intentarán enviarla hoy. Así que con eso en mente arranqué mi aventura de hoy, que comenzaba yendo al Crous (en el 5 eme). Por suerte pregunté en la recepción del hostal, porque ya me iba a ir en metro y en realidad caminando fue mucho mas lindo. Después de 15 min. de marcha, por calles y bulevares preciosos, llegué a la oficina. Me atendió una chilena, que al rato empezó a hablarme en castellano (me dijo que mi francés esta bastante bien) y me confirmó que hasta el domingo puedo quedarme en el FIAP, y me pasó la dirección a donde tengo que ir a cobrar la beca mañana. Y ya que estaba ahí pensé que lo mejor era hacer un poco de turismo y alguna compra para subsanar lo de la valija perdida. Desandé un poco el camino y tomé por el Blvd. Montparnasse hacia la torre. En el camino vi varios de los boliches donde se juntaba la creme intelectual del Paris de los 30: la Rotonda, le Dome, La Closiere des Lilas. Son realmente increíbles, llenos de magia y suspendidos en el tiempo. Ahora en lugar de toparse con Sartre uno se encuentra con yuppies tomando café, pero que se le va a hacer.



Llegué a la Torre que realmente impacta, porque con sus 200 metros de altura se alza y domina la zona. Debajo de la torre está la estación de metro y tren Montparnasse-Bienveue y un centro comercial con muchos comercios. Por suerte algunas tiendas seguían con “Les Soldes”, las famosas liquidaciones de verdad de los franceses. Me compré un par de remeras, unas medias, un paquete de calzones y un par de zapatillas (porque me estaba cocinando los pies con los championes que traje puestos). Todo esto por la módica suma de 32 euros! No hagan la conversión a pesos, se los advierto!!

A todo esto era el mediodía, pero no tenia mucho hambre. Me tome el yogur que sobro del mediodia y arranqué a caminar por el Blvd. Quinet hacia el FIAP cuando de pronto apareció el cementerio de Montparnasse. Es un lugar super tranquilo, lleno de verde, y ahí hice una vuelta cortita por las 3 tumbas que mas me llamaron la atención: la de Jean Paul Sastre y Simone de Beauvoir, la de Eugene Ionesco y la de Charles Baudelaire. En la de Sastre y la de Baudelaire había muchas flores, papelitos con mensajes, y tickets de metro sujetos con piedritas. Bastante emotivo.

Seguí mi camino a casa, me compré un agua de 1.5 y un litro de jugo de naranja por 2 E, y cuando iba llegando a la esquina del hostal me encuentro con: 2 uruguayos! Si, Paola Bermolen y su chico, que resultaron ser los famosos “Paola y Fede” :D. Me pasaron sus datos de contacto y quedamos en vernos, aunque ellos se van a una escuela de verano en Dinamarca.

Llegué al hostal, me pegué un nuevo baño, me cambié de ropa y arranqué para la Cité a ver que había pasado con mi dossier. Ahí arrancó a llover. Lo habían traspapelado, pero lo encontraron. Les dije que el domingo me mudo para ahí, mientras tanto me quedo en el FIAP que es gratis y está bárbaro!

A la vuelta volví por el Parque Montsouris, que está delante de la Cité. Muy lindo, y lleno de patos. Los patos comen pasto, y las flores de los canteros están protegidas con malla para que no se las coman también. Hay un lago, como el del Parque Rodó, pero con vida! Vi saltar una carpa enorme y todo.

Hace un rato volví al hostal y bajé al bar (un espacio todo de vidrio que es muy interesante) con el notebook a escribir esto que estoy escribiendo :D. Ahora son las 20:00, el sol sigue ahí, pero tengo que ir a cenar sino vuelvo a quedar debajo de la mesa. Ah!! Parece que mi valija llega hoy.

2 comentarios:

Alvaro dijo...

Hola, navegando por los blogvecinos me encuentro con tu diario de viaje.
Que bueno, hace unos meses regresé de Paris, espero que lo disfrutes y continúes con esta experiencia que seguramente no olvidarás jamás.
Un detalle, es Sartre y no Sastre, ojo que los Franceses son muy...especiales en ese sentido.
Saludos y suerte

Alexander Sklar dijo...

Que flash! no sabía que a los electrotontos los dejaban viajar afuera de los confines de fing ! :D
(ups, yo tambien soy electrotonto...)